Únicamente
para los medios de información
no es un documento oficial.
Comunicado
de Prensa de PNUMA
La
Escasez de Agua Dulce, la Ingeniería de Cauces de Ríos,
la Contaminación y la Pesca Excesiva destacan en la Evaluación
Mundial Final de Aguas Internacionales
21 de Marzo, 2006 – Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente, Oficina Regional para América Latina y el Caribe. Es
muy posible que la escasez de agua dulce detone un mayor daño
ambiental en los próximos 15 años, de acuerdo con un informe
internacional sobre las aguas del mundo.
Se
estima que la baja en las corrientes fluviales, el incremento en la
salinidad de los estuarios, la pérdida de especies de peces y
plantas acuáticas, así como la reducción en los
sedimentos en las costas aumentarán en muchas áreas del
mundo hacia el año 2020.
A
su vez, esto intensificará las pérdidas de tierras de
cultivo, la inseguridad alimentaria y el daño a las pesquerías,
junto con un alza en la desnutrición y la enfermedad.
La
agricultura en general ocupa el primer puesto dentro de las preocupaciones
clave del frente por el agua dulce formado por 1,500 expertos involucrados
en el informe final de la Evaluación Mundial de Aguas Internacionales
(EMAI).
“A
nivel mundial, ha habido un incremento en la demanda de productos agrícolas
y una tendencia hacia alimentos que consumen mucho agua, como la carne
en lugar de vegetales y frutas en lugar de cereales”.
También
habría que culpar a los vacíos de información,
ya que muchos países en vía de desarrollo trabajan a ciegas
en cuanto al tamaño de sus recursos hídricos y a los patrones
precisos de abastecimiento y demanda.
“Los
acuíferos representan el vacío de información más
grande, lo cual es un obstáculo significativo para una administración
efectiva del agua, dada la creciente dependencia en el agua subterránea”,
comenta el informe publicado con anterioridad al Día Mundial
del Medio Ambiente el 22 de marzo.
También
destacan las fallas de mercado, que contribuyen de manera importante
al daño, tanto de zonas de agua dulce como zonas costeras.
“Muchos
de los productos están por abajo de su precio, en comparación
con su costo social y ambiental total”, comenta el informe, al
citar la práctica de darle al agua un precio menor, los subsidios
para pesticidas y para la pesca, así como incentivos para la
infraestructura, como presas y esquemas de transferencia de agua.
También
se subraya el daño a las aguas internacionales como consecuencia
de la pesca excesiva y métodos de pesca destructivos.
El
informe señala la pesca excesiva alimentada por subsidios a la
pesca que ascienden a US $20 miles de millones al año, un cumplimiento
bajo de las leyes pesqueras y por prácticas destructivas, como
la pesca con explosivos en los arrecifes de coral.
“Una
inversión de un dólar (en la pesca con explosivos) puede
generarle a los pescadores locales un ingreso inmediato 200 veces más
alto, pero deja un arrecife devastado que necesita 50 años para
recuperarse”, comenta el informe.
El informe recomienda pagos por servicios de los ecosistemas como una
manera de valorar de mejor manera los bienes y servicios suministrados
por elementos naturales como los arrecifes de coral y las zonas pantanosas.
Por
ejemplo, argumenta que las zonas pantanosas de México serían
menos vulnerables si se les pagara a los propietarios de la tierra por
el tratamiento de las aguas residuales efectuado por estos filtros de
contaminación naturales.
El
cambio climático se ve como el problema global, con preocupaciones
específicas para las pesquerías y los organismos marinos.
El
informe estima que la variabilidad en el clima es el factor de control
clave en el rendimiento de la pesca para casi la mitad de los grandes
ecosistemas marinos del mundo.
Estos
incluyen las plataformas del Este y Occidente de Groenlandia, la Corriente
de Benguela en las costas de Sudáfrica, la Corriente de las Canarias,
a lo largo del Noroeste de África y de la Corriente Humboldt,
a lo largo de la costa Occidental de Sudamérica.
De esta manera, el cambio climático puede tener impactos importantes
en el rendimiento de estas regiones sensibles.
Estos son algunos de los hallazgos del informe, implementado por el
Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con fondos
del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y de gobiernos nacionales,
especialmente los nórdicos.
Esta
evaluación, un esfuerzo único, reunió no solamente
a científicos, sino también a expertos de ambientes sociales
y económicos.
Ellos
han estado evaluando las tendencias actuales y futuras del agua dulce
y de las aguas costeras de aproximadamente 66 áreas hídricas
trans-fronterizas, asociadas en su mayoría a países en
vía de desarrollo.
El
informe final, Desafíos para las Aguas Internacionales: Evaluaciones
Regionales en una Perspectiva Global, será lanzado formalmente
el día de hoy, junto con una serie de recomendaciones a futuro
para revertir los daños y los descensos.
Klaus
Toepfer, Director Ejecutivo del PNUMA, comentó: “Hay muchos
mensajes importantes que emergen de este estudio pionero. Uno que suena
fuerte y claro es el económico – que nuestra incapacidad
colectiva para valorar los bienes y servicios suministrados por las
aguas internacionales, así como para darle un precio adecuado
a los beneficios. Aún siendo pocos es necswario, el no hacerlo
nos está empobreciendo a todos”.
“Sinceramente,
creo que el superar la pobreza y lograr los Objetivos de Desarrollo
del Milenio acordados internacionalmente requiere que busquemos más
arduamente la manera de manejar el mundo natural. Exige que le demos
más valor al capital natural de bosques y pastizales, hasta a
los hábitats de agua dulce y costeros”, añadió.
El
Sr. Toepfer agradeció a Gotthilf Hempel, Profesor Emérito
de Oceanografía Biológica en la Universidad de Kiel y
Asesor Científico al Senado de Bremen, Alemania, por su gran
contribución.
“El
Profesor Hempel, nuestro Embajador de EMAI, jugó un papel importante
en la preparación del informe final. Estamos en deuda con él
por su sabiduría, experiencia y conocimiento al guiar el capítulo
final de este trascendental trabajo”, añadió.
EMAI
ha estado analizando cinco áreas prioritarias, incluyendo la
escasez de agua dulce, la contaminación y la pesca excesiva.
Como
conclusión, el informe señala que hay razón para
tener una seria preocupación en todas las áreas y que
se espera que “aumente la gravedad de muchos de los problemas
hacia el año 2020”.
Entre
los hallazgos positivos se encuentra la expectativa de que el problema
de la pesca excesiva se reduzca “en más del 20% de las
regiones/sub-sistemas del EMAI” en las próximas dos décadas,
como resultado de prácticas administrativas más sostenibles.
Escasez de Agua Dulce
La
predicción de los expertos del EMAI es que los impactos ambientales
de la escasez de agua dulce aumentarán en su mayoría o
permanecerán en el mismo estado en los próximos 15 años.
Solamente en cerca de seis de las áreas que se estudiaron, incluyendo
la Cuenca Murria Darling en Australia, la región del Río
Mekong y la región ártica de Rusia, se espera que los
impactos disminuyan.
El
informe reporta que la demanda creciente de la agricultura que utiliza
irrigación corresponde al 70% de los retiros de agua dulce, de
la cual, solamente el 30 por ciento se regresa al medio ambiente.
Esto
se compara con la industria y las casas-habitación, las cuales
regresan hasta el 90 por ciento del agua que utilizan.
Casi
una tercera parte de los equipos regionales mencionaron que la modificación
en los flujos de agua es una grave consecuencia de la escasez de agua.
Las
modificaciones incluyen la construcción de presas, desvíos
en los ríos, transferencias de agua y otras estructuras diseñadas
para el suministro de agua y energía.
Tales
obras de ingeniería pueden obstruir las rutas de migración
y reducir los hábitats de desove. El informe cita el impacto
de las presas en el Río volga, las cuales han reducido el hábitat
de desove del esturión del Mar Caspio.
También
pueden ser altamente ineficientes. Más del 90 por ciento del
agua en el canal Transportador Nacional de Agua del Este, en Namibia,
se pierde a través de la evaporación.
La
pérdida y el cambio en el flujo del agua, como resultado de obras
de ingeniería, puede tener importantes efectos negativos.
El
informe cita la pérdida de ecosistemas en el Mar Aral y el Mar
Muerto y los impactos en la cuenca del Río Volta y en el Lago
Chad.
El
estuario del Río Berg en Sudáfrica ha sufrido altos niveles
de salinidad, los cuales están afectando a pájaros, peces
y a los invertebrados que viven en el fondo, como resultado de retiros
de agua río arriba.
Se
han experimentado problemas similares en el sistema del Río Ganges-Brahmaputra,
donde más de 30 presas, barreras y desvíos en el río
han reducido los flujos del río durante la temporada seca en
Bangladesh hasta en un 60 por ciento.
La
construcción de la Presa Akosombo en el Río Volta, en
Ghana, ha incrementado la proporción de niños infectados
por la enfermedad parasitaria quistosomiasis, del cinco al 90 por ciento.
Contaminación
La contaminación a través de las fronteras aparece como
el problema principal en una cuarta parte de todas las aguas estudiadas
y el resto lo clasificó como su segunda preocupación más
grave.
Para
el 2020, “se predice que la gravedad de los impactos ambientales
de la contaminación aumentará en más de tres cuartas
partes de las regiones/sub-regiones EMAI, convirtiéndolo en el
panorama más negativo a futuro para cualquiera de los temas del
EMAI”, dice el informe.
Los
sólidos suspendidos, que están aumentando principalmente
debido a la deforestación y a la agricultura, afectan gravemente
a los arrecifes de coral, a la vegetación marítima y a
los hábitats de río en aproximadamente una quinta parte
de las áreas estudiadas.
Esto
incluye al Mar Caribe, a la Corriente de Brasil, a los lagos del Valle
del Rift de África del Este y a todas las regiones del Sureste
Asiático.
La
eutrificación – que detona deficiencias de oxígeno
como resultado de desperdicios agrícolas con fertilizantes, las
descargas de drenaje y la contaminación del aire – está
presente en lagos, ríos y en muchos mares semi-cerrados en Europa
y Asia Central y en la parte de África del sub-Sahara. Está
creciendo en el Noreste de Asia y el Golfo de México.
El
tirar deshechos sólidos es un problema prioritario en muchos
de los ríos y áreas costeras del África del sub-Sahara,
en los Pequeños Estados Insulares en Vía de Desarrollo
a nivel general, en partes de los mares de Indonesia y en tramos del
Río Grande en el Golfo de México.
La
contaminación química es un problema que aparece como
manchas rojas que incluyen a Centroamérica, África Occidental,
el Sur y el Sureste Asiático, así como en el Río
Jordán, el Mar Aral y el círculo Ártico.
El
impacto de los derrames de petróleo se evaluó como grave
en el Mar Caribe, la Cuenca del Níger y la Corriente de Benguela
en el Suroeste de África.
Sobrepesca y Otras Amenazas
La
sobrepesca y otras amenazas para los recursos acuáticos vivos
está catalogada como la prioridad principal en más de
una quinta parte de las áreas EMAI estudiadas, con un 60 por
ciento de los equipos citando a la sobreexplotación como grave.
Tres
cuartas partes de las regiones dicen que las prácticas de pesca
destructivas están dañando los hábitats y las comunidades
que dependen de los peces.
La
pesca destructiva incluye el arrastre de fondo, pesca con explosivos,
pesca con venenos como el cianuro, las redes Muro-Ami, y otras técnicas
empleadas localmente.
Se
estima que la pesca con explosivos en Indonesia le costará a
ese país por lo menos tres mil millones de US dólares
en los próximos 20 años. Una pesquería sostenible
de anzuelo y caña podría generar beneficios netos de US
$320 millones en el mismo período.
Muchas
operaciones de criaderos de peces son insostenibles. Brotes de enfermedad
en criaderos de camarón en la Corriente Humboldt, en la costa
oeste de Sudamérica, han costado US $600 millones al año,
no incluyendo el daño económico a los bancos de peces
salvajes.
El
informe muestra optimismo en que por lo menos en algunas áreas
se estén empezando a introducir nuevas políticas y acciones
administrativas que prometen mejorar la situación.
La
administración comunitaria de las pesquerías, la certificación
de los peces y la extensión de parques marinos también
prometen mejoras.
Por
ejemplo, la pesca cerca del Parque Marino Bambari en Kenia se ha incrementado
en más del doble desde que empezó.
Modificación
del habitat
El
cambio climático, la alteración de los flujos de los ríos,
los desarrollos costeros, la contaminación y otros factores están
contribuyendo a la modificación del hábitat y a los cambios
en las comunidades de agua dulce y costeras.
En
la región de la corriente de Guinea, la expansión de Accra,
Ghana, ha llevado a despejar más de la mitad de los manglares
y áreas significativas de pantanos.
En
las Filipinas, del 60 al 80 por ciento de los manglares han sido despejados
para desarrollos portuarios.
Proyectos
de reclamación de tierras en las Islas del Pacífico han
ocasionado que más de la mitad de los manglares de la región
se hayan perdido o degradado gravemente.
En
la Cuenca del Río Volta, la degradación de los manglares
ha cambiado la composición de las especies de peces en un 70%
desde 1969. Esto ha ocasionado el colapso de la pesquería de
camarón y de caballa “Jack” y le dio un vuelco a
la industria de la almeja de agua dulce.
Notas
a los Editores
EMAI
(GIWA por sus siglas en inglés) fue un programa dirigido por
el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con
fondos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial para (FMAM) y en cooperación
con la Universidad Kalmar, de Suecia, quien fue la principal agencia
ejecutora, la cual albergó al Equipo Central EMAI y la Oficina
de Coordinación. Todos los informes EMAI están disponibles
de manera impresa y en la Página www.unep.org/dewa or www.giwa.net/publications
El
comunicado de prensa embargado estará disponible en francés
y español un poco más tarde esta semana.
Para
Más Información, Favor de Contactar a
Nick Nuttall, Vocero del PNUMA, Oficina del Director Ejecutivo, al Tel:
+254 20 762 3084; Cel.: 254 733 632 755 o al 41 79 596 57 37 si se encuentra
de viaje, E-mail: nick.nuttall@unep.org
Si no hay una respuesta rápida, favor de contactar a Elisabeth
Waechter, Oficial Asociado del PNUMA, al Tel: 254 20 7623088, Cel.:
254 720 173968, E-mail: elisabeth.waechter@unep.org
Comunicado
de Prensa del PNUMA 2006/15