Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
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La Humanidad puede y debe hacer más con menos: PNUMA

 

12 - 05 - 11

"Desacoplar" la tasa de consumo de recursos de la tasa de crecimiento económico, los expertos advierten

New York, Nairobi – Para 2050, la humanidad podría devorar alrededor de 140 millones de toneladas de minerales,  combustibles fósiles y de biomasa al año – tres veces su apetito actual – a menos que la tasa de crecimiento económico sea "desacoplada" de la tasa de consumo de recursos naturales, advierte un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Los ciudadanos de los  países desarrollados  consumen en promedio 16 toneladas per cápita  de estos cuatro  recursos  claves (en un rango que alcanza hasta 40 o más toneladas por persona en algunos países desarrollados). En comparación, en la actualidad la persona promedio en India consume cuatro toneladas por año.

Con el crecimiento de la población y la prosperidad, especialmente en países en desarrollo, la expectativa de niveles mucho más altos de consumo de recursos va "mucho más allá de lo sostenible" si se tiene en cuenta que todos los recursos del mundo son finitos, advierte el informe del Panel Internacional de Recursos del PNUMA.

De hecho, el mundo se está quedando sin fuentes baratas y de alta calidad de algunos materiales esenciales como el petróleo, el cobre y el oro, cuyos suministros requieren, a su vez, volúmenes, cada vez más altos, de combustibles fósiles y de agua dulce para su producción.

Mejorar la tasa de productividad de los recursos ("hacer más con menos") de manera más rápida que la tasa de crecimiento económico es la idea atrás del concepto de de "desacoplamiento", indica el panel. Ese objetivo, sin embargo, exige un replanteamiento urgente de los vínculos entre el uso de los recursos y la prosperidad económica, respaldada por una inversión masiva en innovación tecnológica, financiera y social, hasta al menos congelar el nivel de consumo per cápita en los países ricos y ayudar a las naciones en desarrollo a seguir una ruta más sostenible.

Los expertos señalan que la tendencia hacia la urbanización podría ayudar, debido a que las ciudades permitirán economías de escala y una prestación de servicios más eficiente. Lugares densamente poblados consumen menos recursos per cápita que aquellos con densidades poblaciones muy bajas, gracias a las economías  en áreas tales como el suministro de agua, vivienda, gestión de residuos y reciclaje, uso de energía y transporte, dicen los expertos.

El Subsecretario General de Naciones Unidas y Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, indica que “el desacoplamiento tiene sentido en todas las esferas: económica, social y ambiental".

"La gente cree que los “males” ambientales son el precio que debemos pagar para contar con “bienes” económicos. Sin embargo, no podemos, ni necesitamos, seguir actuando como si esta disyuntiva fuera inevitable", añade. "El desacoplamiento es parte de una transición hacia una Economía verde, baja en carbono, eficiente en el uso de recursos, la cual es necesaria para estimular el crecimiento, generar empleos decentes y erradicar la pobreza de una manera que la huella de la humanidad se mantenga dentro de los límites del planeta."
"La reunión de Río +20, el próximo año, representa una oportunidad para acelerar y ampliar estos" brotes verdes" de una economía verde, que están surgiendo en todo el mundo, desarrollado y en desarrollo."

El nuevo informe del Panel Internacional de Recursos del PNUMA, el cuarto de una serie, se dio a conocer en Nueva York en el marco de la reunión anual de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, en la que  el consumo y la producción sostenibles son temas clave. Y precede por un año, a la reunión de la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible 2012 (o "Río +20" en Río de Janeiro, 4 a 6 junio, 2012), que tendrá como temas centrales: economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y lograr un acuerdo sobre un marco internacional para el desarrollo sostenible.

Si bien el informe no ofrece opciones detalladas de políticas y tecnología -  que se incorporaran en futuros informes – si indica que las tecnologías que han ayudado a la humanidad a extraer cantidades cada vez mayores de los recursos naturales deben ser re-dirigidas a para lograr un uso más eficiente de los mismos.

El promedio global anual de consumo per cápita de recursos fue de 8 a 10 toneladas en 2000, casi el doble de la tasa registrada en 1900.  En 2000, la tasa promedio en los países industrializados (hogar de una quinta parte de la población mundial) fue aproximadamente el doble del promedio mundial y cuatro o cinco veces superior al de los países en desarrollo más pobres.

La tasa de consumo per cápita global (y nacional) se calcula dividiendo la extracción total mundial (y nacional) de minerales, combustibles fósiles y  biomasa entre el total de población mundial (y nacional).

Sin embargo, la rápida expansión del comercio internacional oculta la responsabilidad por el consumo de recursos y su impacto ambiental, señalan los autores.

Durante el siglo pasado, los controles de la contaminación y otras medidas han reducido los impactos ambientales del crecimiento económico. Gracias a las innovaciones en la fabricación, diseño de productos y uso de la energía - apoyado por el creciente número de personas que viven estilos de vida más eficiente en las ciudades - la economía mundial ha crecido más rápido que el crecimiento del consumo de recursos.

Sin embargo, esas mejoras han sido sólo relativas. En términos absolutos - con el crecimiento de la población, los altos niveles de consumo en los países industrializados, y el aumento de la demanda de bienes materiales, especialmente en China, India, Brasil y otras economías rápidamente emergentes – el uso total de recursos creció ocho veces, de 6 mil millones toneladas en 1900 hasta 49 mil millones de toneladas en 2000.  Se estima que actualmente alcanza 59 millones de toneladas.

El “desacoplamiento” está ocurriendo,  pero "a un ritmo que es insuficiente para satisfacer las necesidades de una sociedad equitativa y sostenible", dice el informe. Entre 1980 y 2002, los recursos requeridos por cada 1.000 dólares de producción económica se redujo de 2,1 a 1,6 toneladas.

El informe detalla los progresos realizados en cuatro países en los que las políticas gubernamentales e la política de gobierno apoyan  el desacoplamiento. Alemania y Japón han demostrado las posibilidades.

* Alemania ha establecido metas para energía y para la productividad en el uso de recursos, con el objetivo de duplicarlos para 2020. También existen objetivos ambiciosos para 2020 para cubrir las necesidades de calefacción, electricidad y otras necesidades de energía procedentes de fuentes renovables, y la meta de reducir en 30 por ciento las emisiones de dióxido de carbono para ese mismo año.

* Japón está comprometido a convertirse en una "sociedad sostenible", centrada en bajas emisiones de carbono, la reducción, reutilización y reciclado de materiales, y la armonía con la naturaleza. El flujo de materiales es contabilizado cuidadosamente. Las medidas adoptadas por Japón "son probablemente los ejemplos más avanzados  para aumentar, en la práctica, la productividad de los recursos y minimizar los impactos ambientales negativos ", señala el informe.

* La Constitución de Sudáfrica exige "un desarrollo y el uso de los recursos naturales ecológicamente sostenibles." Las políticas hacen un llamado explícito al "desacoplamiento de los recursos y el impacto" y a una reducción de entre 30 y 40 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050.  Sin embargo, el progreso se ve minado por una creciente dependencia en las exportaciones de carbón y otros minerales. Su intensidad en carbono es una de las más altas y las emisiones por persona son el doble del promedio mundial.

* China aspira a construir una “civilización ecológica”, teniendo como prioridades las preocupaciones sobre los recursos y ambientales. Ha creado indicadores de desacoplamiento y fijado objetivos obligatorios, incluyendo una reducción del 20 por ciento de la intensidad energética; asimismo, ha implementado programas a nivel nacional para el ahorro de energía y la reducción de la contaminación. El Plan Nacional de Acción sobre el Cambio Climático establece como objetivo para el año 2020, la reducción de 40-45 por ciento en la intensidad de dióxido de carbono.

China, en particular, es un caso global de prueba ", porque quiere continuar su rápido crecimiento económico, pero con un uso más sostenible de los recursos", dice el informe.
"Las medidas que China ha introducido para conciliar estos objetivos serán de importancia crucial para todos los demás países en desarrollo con intenciones políticas similares."

El informe hace hincapié en que, en teoría, es posible la reducción de la tasa de consumo de recursos y de los impactos, si la mejora de la economía nacional se define en términos distintos al del crecimiento físico.

"Es hora de reconocer los límites de los recursos naturales disponibles para apoyar el desarrollo humano y crecimiento económico", dicen los autores.

El desacoplamiento "requerirá de cambios significativos en las políticas gubernamentales, el comportamiento empresarial, y los patrones de consumo del público. ... La innovación, incluso la innovación radical, será requerida”.

El informe describe tres escenarios por el que los países desarrollados y en desarrollo consumen recursos de manera equitativa: "convergencia para el año 2050 '

Escenario 1: “Negocios como de costumbre” en los países desarrollados, convergencia de otros
El consumo per cápita de recursos en los países industrializados se mantiene estable, como ha sucedido durante las últimas tres décadas, y el resto del mundo continúa la tendencia actual para ponerse al día. Esta trayectoria conduce a un consumo anual total de 140 miles de millones de toneladas de minerales, combustibles fósiles y biomasa, o 16 toneladas per cápita de una población de 9 mil millones para el año 2050. El informe dice: esto "representa un futuro insostenible en términos de uso de los recursos y emisiones, probablemente excediendo todas las medidas posibles de los recursos disponibles y las evaluaciones de los límites a la capacidad de absorción de los impactos."

Escenario 2: Contracción moderada del consumo en los países desarrollados,  convergencia de otros
Las naciones industrializadas reducen a la mitad el consumo promedio per cápita a 8 toneladas y  otros países lo incrementan a ese nivel. El resultado: el consumo mundial total asciende a 70 mil millones de toneladas en 2050. "Este escenario supone un cambio estructural sustancial para alcanzar un nuevo modelo de producción industrial y de consumo que sería muy diferente del modelo occidental industrial tradicional, intensivo en el uso de recursos”, dice el informe.

Este escenario tiene como resultado el consumo mundial de 70 mil millones de toneladas en 2050 - alrededor de 40%  superior a la extracción de recursos en 2000. Las emisiones per cápita promedio de dióxido de carbono aumentarían casi un 50% a 1,6 toneladas per cápita y las emisiones globales de CO2 en más del doble.

Reducciones absolutas en el consumo - muy por debajo de la escala requerida en el escenario dos - se han producido en tan sólo unos pocos países, y en algunos casos sólo han bajado su tasa de consumo per cápita porque han incrementado la importación de recursos de otros lugares.

Escenario 3: Fuerte contracción del consumo en los países desarrollados, convergencia con otros
Las naciones industrializadas reducen el consumo per cápita en dos tercios y otras naciones mantienen su nivel actual, lo que resulta en una tasa per cápita de consumo mundial de 6 toneladas y el consumo mundial total de cerca de 50 mil millones de toneladas, lo mismo que en el año 2000.

Este escenario sería sumamente restrictivo, y por lo tanto poco atractivo para los políticos, por lo que "difícilmente puede ser abordado como un objetivo estratégico posible", admiten los autores.

Sin embargo, inclusive fuertes medidas como las descritas mantendrían el consumo global a niveles que muchos científicos siguen considerando insostenibles. El promedio de las emisiones per cápita de CO2 se reduciría en aproximadamente 40% a 0,75 toneladas per cápita y las emisiones globales permanecería constantes en su nivel de 2000.

"Estos escenarios desafían nuestro pensamiento y las hipótesis actuales sobre el desarrollo", dice el informe. "Si las inversiones que se realizan actualmente en los países desarrollados y en desarrollo   mantienen a la humanidad en una ruta de crecimiento de “business as usual” o  con una moderada mejora en la intensidad en el uso de los recursos, los riesgos de encontrarse con limitaciones ecológicas y de oferta empeorarán ", señala el informe.

"Este descubrimiento ha sido la razón por la que el Panel Internacional de Recursos ha decidido enfocar los futuros informes en la manera de mejorar la productividad de los recursos y encontrar alternativas viables para los responsables de las políticas ".

Los retos para el futuro incluyen:
Los políticos y el público en general no están convencidos aún de los límites físicos absolutos con relación a  la cantidad de recursos disponibles para uso humano.

Las amplias discrepancias en el consumo por persona significa que son necesarios diferentes niveles de acción. Las naciones más pobres, probablemente los primeros en sentir los impactos de la escasez de recursos, deben tener la oportunidad de mejorar las condiciones en el mundo desarrollado. Pero si emulan un estilo derrochador de crecimiento, no sólo exponen sus economías a restricciones de oferta, sino que el banco de recursos del planeta profundizará su pérdida.

Los minerales de mejor y más fácil acceso, así como los combustibles fósiles, se están agotando. Las nuevas fuentes de recursos están en general más alejadas y son de menor calidad. Buscar y extraer estos últimos consume más energía y aumenta el impacto ambiental. Para lograr la misma cantidad de extracción de minerales que hace un siglo, se necesita movilizar alrededor de tres veces más material, con los correspondientes incrementos en las alteraciones de la tierra, los efectos en el agua y el uso de la  energía.

La extracción de recursos se produce cada vez más en países con estándares legales y ambientales más bajos, lo que significa que "los impactos ambientales por unidad de material extraído podrían ser más grave."

Conforme el comercio se expande, se vuelve más difícil asignar responsabilidades por el consumo de recursos, una consideración fundamental si se requiere a cada país limitar el consumo per cápita. Por ejemplo, debería la reducción de la minería y sus impactos ser responsabilidad del país en el que se lleva a cabo la extracción, aquel en el que se procesa el mineral en un producto manufacturado, o aquel en el que se consume ese producto?

Un efecto "rebote" a menudo conduce a un mayor consumo, después de que la energía o los productos manufacturados sean más eficientes, ya que los consumidores aprovechan la ventaja del ahorro de costos para comprar algo más, o usar un aparato más a menudo - por ejemplo: hacer más kilómetros en un coche de bajo consumo de combustible .

Razones para el optimismo:
Según el informe, la certeza de que la escasez de recursos eventualmente imposibilitará el escenario de “business as usual” garantiza que cualquier país "por delante del juego", al invertir en innovación " cosechará claramente los beneficios mientras las presiones para los demás cambien rápidamente."

Los países en desarrollo, sin la carga de las tecnologías existentes, puede pasar a procesos menos intensivos en recursos y bienes, como gran parte de África, por ejemplo, evitando cableados y servicios de telefonía para pasar directamente al móvil.

El costo creciente de muchos recursos crea un imperativo económico de utilizar menos - aunque, al mismo tiempo, el aumento de los precios podría permitir la explotación de fuentes más caras ambientalmente peligrosas, tales como el petróleo del alto Ártico.

La urbanización puede reducir la tasa de consumo de una población ya que permite la prestación de servicios más eficientes y "concentrar el conocimiento, los recursos financieros, sociales e institucionales necesarios para innovaciones orientadas a la sostenibilidad." Sin embargo, las cifras de consumo de las ciudades pueden ser artificialmente bajas si el área urbana depende de la energía y los recursos de los alrededores rurales. Además, los habitantes urbanos consumen más conforme la economía crece. "Esto refleja el dilema de las ciudades para la sostenibilidad", señala el informe. "Las ciudades dirigen uso global insostenible de los recursos, pero son también el lugar donde existe el mayor potencial para las innovaciones orientadas a la sostenibilidad".

Aún hoy, hay una gran diferencia en la tasa de uso de los recursos entre países, incluso aquellos que tienen el mismo PIB per cápita. Esto indica que es posible para los países ser mucho más productivos en términos de recursos y que sus economías todavía crezcan.

Citas
"Debemos darnos cuenta de que la prosperidad y el bienestar no dependen de consumir cada vez cantidades mayores de recursos. El desacoplamiento no se trata de detener el crecimiento. Se trata de hacer más con menos. El consumo de recursos global está explotando. Es una tendencia de ninguna manera sostenible ".

Ernst U. von Weizsäcker, copresidente del Panel de Recursos del PNUMA, y el ex Presidente, Bundestag Comisión de Medio Ambiente
Desacoplando” el uso de los recursos naturales y los impactos ambientaleses un avance muy importante - una forma de desbloquear el estancamiento provocado por la idea de que debe haber un equilibrio entre el desarrollo económico y el medio ambiente. Los países en desarrollo podrían cambiar su idea de lo que significa el desarrollo en un mundo de recursos escasos.

Ashok Khosla, co-presidente, Panel de Recursos del PNUMA; Presidente, UICN, y fundador de Development Alternatives, India
"El consumo de recursos se ha disparado desde la época de nuestros bisabuelos, debido en parte a eficiencias que resultan en la reducción de precios de los recursos. Actualmente, con los alimentos, metales raros, la energía y otros recursos aumentando significativamente en términos de precios reales, las condiciones previas para los determinados esfuerzos de desacoplamiento son más fuertes que nunca. "

Contactos:

Nick Nuttall, Vocero del PNUMA / Jefe de Medios de Comunicación, al Tel: + 254 20 7623 084, Celular: + 254 733 6327 55 / +41 79 596 57 37, correo electrónico: nick.nuttall@unep.org
Moira O'Brien-Malone, Oficial de Información de la División de Tecnología, Industria y Economía (DTIE ) del PNUMA, París, + 33-1-4437-7612, móvil: +33- 6 82 26 93 73 moira.obrien-malone@pnuma.org
 Terry Collins, Tel: +1-416-538-8712, móvil: +1-416-878-8712, email: TerryCollins@rogers.com
 Jim Sniffen, Oficial de Programa del PNUMA, Nueva York, Tel: +1-212-963-8094 o 8210, info@nyo.unep.org


Acerca del Panel Internacional de Recursos

El Panel Internacional de Recursos, se lanzó oficialmente en noviembre de 2007 y se espera que proporcione el impulso científico para desacoplar el crecimiento económico y el uso de los recursos de la degradación del medio ambiente. Los objetivos del Panel de recursos son los siguientes:

* Proporcionar evaluaciones científicas independientes, coherentes y fidedignas de relevancia política en el uso sostenible de los recursos naturales y, en particular, sus impactos ambientales durante el ciclo de vida, y

* Contribuir a una mejor comprensión de cómo desacoplar el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente.
Para obtener más información: www.unep.org / resourcepanel

Acerca de PNUMA
 
Creado en 1972, el PNUMA representa la conciencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente. Con sede en Nairobi, Kenya, su misión es proporcionar liderazgo y fomentar la colaboración en el cuidado del medio ambiente inspirando, informando y capacitando a las naciones y a los  pueblos para mejorar su calidad de vida sin comprometer las de futuras generaciones. La División de Tecnología, Industria y Economía - con sede en París - ayuda a los gobiernos, autoridades locales y los tomadores de decisiones en los negocios y la industria para desarrollar y aplicar políticas y prácticas centradas en el desarrollo sostenible. La División conduce el trabajo del PNUMA en materia de cambio climático, la eficiencia de los recursos, las sustancias nocivas y residuos peligrosos.

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