Únicamente
para los medios de información
no es un documento oficial.
Comunicado
de Prensa de PNUMA
Comunicado
de Prensa de PNUMA
Trabajando Juntos por un Planeta más Limpio,
más Verde y más Justo
Por
Klaus Toepfer 1
En
Nigeria, se lanzó una campaña para enviar a los químicos
peligrosos, antiguos y obsoletos a los libros de historia. Eventualmente,
debería de beneficiar a aproximadamente cinco millones de trabajadores
de fábricas, así como a la mayor parte del medio ambiente
del África Occidental.
Un
programa conjunto de Noruega y Rusia está educando y entrenando
al personal de fábricas rusas en áreas como salud y seguridad,
así como en técnicas de producción más limpia.
Se
espera que las ganancias incluyan condiciones de trabajo más
saludables y la reducción de emisiones hacia la tierra, el agua
y el aire.
Mientras
tanto, está en camino un proyecto en Alemania para convertir
a 300,000 departamentos en departamentos energéticamente eficientes,
bajo un esquema de renovación. El proyecto debería generar
200,000 empleos, al mismo tiempo que cortaría dos millones de
toneladas de emisiones de gases de efecto de invernadero.
El
hilo común a lo largo de estos y otros numerosos proyectos pilotos
tanto en el mundo desarrollado como el mundo en vías de desarrollo
es el trabajo organizado.
Efectivamente,
subrayan el creciente entusiasmo y compromiso de las organizaciones
sindicales para acoger al desarrollo sostenible en beneficio de su lugar
de trabajo, de las comunidades que viven en los alrededores y del medio
ambiente mundial en su totalidad.
Un
entusiasmo que también es evidente en el Pacto Mundial de las
Naciones Unidas, que es una iniciativa del Secretario General, el cual
ha reunido a una amplia coalición de negocios privados y de la
sociedad civil.
Hace
pocas décadas, la relación entre el medio ambiente y los
movimientos sindicales estaba caracterizada como de sospecha.
Algunas
personas del trabajo organizado estaban preocupadas de que la protección
ambiental pondría en peligro los trabajos al ejercer una carga
indebida sobre los negocios y la industria.
Los
ambientalistas sospechaban que los sindicatos se inclinaban a defender
el status quo de la industria pesada y, en muchos casos, contaminante.
Esos
días se han ido y estas telarañas de sospecha han sido
eliminadas por las realidades de un mundo globalizado moderno.
Ambos
lados reconocen ahora los beneficios múltiples de trabajar juntos
por una causa común.
Obviamente,
existen áreas de mutuo interés propio, por ejemplo, en
el campo de reducir la exposición de los trabajadores y sus familias
a substancias dañinas y peligrosas.
Estimaciones
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que
aproximadamente 300,000 trabajadores mueren cada año como resultado
de la exposición a agentes químicos. Esto tendría
y debe ser reducido drásticamente.
Otras
áreas incluyen el reconocimiento conjunto de que el combatir
la degradación ambiental es una batalla 100% ganadora. Por ejemplo,
el cambio climático.
El
superar ésta, que es la más grave de las amenazas graves,
nos traerá no solamente un mundo más estable y menos desperdiciador,
sino un mundo en el cual se puedan generar trabajos nuevos, más
limpios y más sostenibles, en áreas como los sistemas
de energías renovables y la generación más limpia
de combustible fósil.
Mientras
tanto, el trabajo organizado puede ser un poderoso catalizador para
el cambio, al persuadir a los empleadores y a las compañías
a ser más responsables ambientalmente y más eficientes
en cuanto a los recursos.
Esto
debería no solamente hacer a las compañías más
competitivas – ayudando de esta manera a mantener y fomentar los
prospectos de empleo – sino reducir las huellas ambientales de
tales firmas o sectores en los bosques y la vida silvestre, inclusive
hasta en los abastecimientos de agua y en la protectora capa de ozono
de la Tierra.
Esta
relación floreciente se verá enfocada particularmente
este mes cuando 150 dirigentes sindicales, representando a millones
de trabajadores, se reúnan en la sede del Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) entre el 15 y 17 de enero.
Juntos,
al amparo de la primera Asamblea Sindical sobre Trabajo y el Medio Ambiente,
prepararemos una agenda nueva y que vea hacia adelante, con el propósito
de llevar al trabajo organizado y al medio ambiente mundial a una nueva
esfera de cooperación.
El
último objetivo detrás de todos nuestros propósitos
será un nuevo impulso hacia la realización de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, los cuales cubren desde la erradicación
de la pobreza hasta la equidad de género y la sostenibilidad
ambiental.
Estamos
decididos a hacer de este evento único algo más que una
mera fiesta de pláticas.
Se
tiene previsto el acuerdo de un plan de acción de fases múltiples,
bajo el nombre de Iniciativa de los Trabajadores por una Herencia Duradera,
o TESTAMENTO2006, en colaboración con el PNUMA, la OIT, la Confederación
Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Fundación
Sustainlabour.
El
PNUMA también buscará la manera en que podamos ayudar
en forma concreta a las organizaciones sindicales a reproducir los más
de 20 estudios de caso que van a ser presentados en la Asamblea.
Otras
áreas de mutuo interés propio incluyen el entrenamiento
y la educación sobre los últimos desarrollos en ley ambiental
internacional en áreas como los tratados químicos recientemente
adoptados, por ejemplo, la Convención de Contaminantes Orgánicos
Persistentes, o Convención de Estocolmo.
A
lo largo de los años recientes, el PNUMA ha salido a buscar a
la sociedad civil, desde a negocios e industria, hasta a grupos ambientales
y de desarrollo sostenible tradicionales, así como a pueblos
indígenas y a mujeres.
El
tiempo para forjar lazos más cercanos con las organizaciones
sindicales pasó hace mucho. Aproximadamente tres mil millones
de personas, o sea la mitad de las personas vivas en el planeta actualmente,
están clasificadas como parte de la fuerza trabajadora mundial.
Ya
era tiempo de que pusiéramos a trabajar a nuestro manifiesto
y a nuestros intereses mutuos. A trabajar por los hombres y mujeres
en la fábrica y en las oficinas, así como en los campos
de agricultura – y trabajar por un mundo más limpio, más
sano y más digno para todos.
Klaus Toepfer es el Director Ejecutivo del Programa de Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA). Ocupó el cargo de Ministro del
Medio Ambiente de Alemania de 1987 a 1994. Su organización será
el anfitrión de la Asamblea Sindical sobre Trabajo y el Medio
Ambiente, que tendrá lugar en la sede del PNUMA en Nairobi, Kenia,
del 15 al 17 de enero. Ver la página http://www.will2006.org.